Cada euro de gasto deducible que no declaras es, en la práctica, dinero que le regalas a Hacienda de forma innecesaria. Y sin embargo, es habitual que los autónomos dejen pasar deducciones perfectamente legales por desconocimiento, o que se equivoquen en el sentido contrario, deduciendo gastos que no cumplen los requisitos. Te repasamos las deducciones más importantes, con los porcentajes y límites exactos vigentes en 2026.
Requisitos generales para que un gasto sea deducible
Antes de repasar cada partida, recuerda las tres condiciones que Hacienda exige siempre:
- Vinculación directa con tu actividad económica. El gasto debe estar relacionado con tu negocio, no ser de naturaleza personal.
- Factura completa, no un simple ticket de caja. Debe incluir tu NIF, tus datos identificativos y el desglose del IVA.
- Registro contable, reflejado correctamente en tus libros de ingresos y gastos.
Si te falta cualquiera de estos tres elementos, el gasto puede ser rechazado por Hacienda en una comprobación, con la correspondiente regularización.
Cuota de autónomos: 100% deducible
Tu cuota mensual de autónomos es deducible al 100% en tu IRPF, sin límites ni porcentajes reducidos. Es una de las deducciones más directas y que nadie debería olvidar incluir.
Alquiler de local: 100% si es de uso exclusivo
Si alquilas un local, oficina o nave destinada exclusivamente a tu actividad, puedes deducir el 100% del alquiler tanto en IRPF como en IVA. Si en cambio trabajas desde casa, este porcentaje cambia radicalmente (ver el siguiente apartado).
Suministros de la vivienda: la deducción del 30% (y sus letras pequeñas)
Si trabajas desde tu vivienda habitual, tienes derecho a deducir parte de los suministros (luz, agua, gas, internet, calefacción), pero con reglas bastante más estrictas de lo que mucha gente cree:
- Primero debes haber comunicado a Hacienda, mediante el modelo 036, qué porcentaje de metros cuadrados de tu vivienda está afecto a la actividad (por ejemplo, un despacho de 15 m² sobre una vivienda de 90 m² supone un 16,67% de afectación).
- Sobre ese porcentaje de metros afectos, se aplica una deducción del 30% en el IRPF.
Ejemplo: si tu factura de luz es de 100€/mes y tienes declarado un 20% de tu vivienda como espacio de trabajo, la deducción mensual es: 100€ × 20% × 30% = 6€/mes. Puede parecer poco, pero sumando todos los suministros (luz, agua, gas, internet) a lo largo del año, suele suponer entre 300€ y 600€ de ahorro fiscal anual, una cifra nada desdeñable que muchos autónomos ni siquiera aplican por desconocimiento.
Un matiz importante: el IVA de los suministros de la vivienda habitual, con carácter general, no es deducible, salvo que tu espacio de trabajo sea un local independiente con entrada propia dentro de la misma propiedad (un supuesto poco habitual). Es una de las asimetrías más frustrantes de la fiscalidad del autónomo: puedes deducir parte en IRPF, pero no en IVA.
Material, herramientas y software: 100% deducible
Todo el material que uses exclusivamente para tu actividad (ordenador, mobiliario de oficina, herramientas, software, uniformes específicos de tu profesión) es deducible al 100%, tanto en IRPF como en IVA, siempre que su uso sea exclusivamente profesional. Con un matiz sobre la amortización:
- Los bienes de hasta 300€ por unidad pueden amortizarse libremente al 100% en el mismo ejercicio en que los compras, con un límite anual conjunto de 25.000€.
- Los bienes de importe superior deben amortizarse siguiendo las tablas oficiales de amortización (por ejemplo, los equipos informáticos suelen amortizarse a lo largo de varios años, no de golpe).
Vehículo: la deducción más conflictiva
Es, probablemente, la partida que más dudas y más litigios genera con Hacienda:
- En IRPF, los gastos de un vehículo de uso mixto (personal y profesional) no son deducibles, salvo que tu actividad exija claramente su uso exclusivo (transportistas, autoescuelas, agentes o representantes comerciales que se desplazan constantemente, y actividades similares). Para el resto de actividades, deducir el 100% de los gastos de un coche particular sin poder demostrar un uso exclusivamente profesional es uno de los motivos más habituales de regularización en las inspecciones a autónomos.
- En IVA, existe una presunción legal del 50% de deducción para turismos de uso mixto, sin necesidad de justificar un porcentaje superior (aunque si puedes demostrar un uso profesional mayor, podrías deducir más). Los vehículos industriales, furgonetas o vehículos afectos claramente a la actividad (por ejemplo, un vehículo de reparto) pueden llegar a deducir hasta el 100% del IVA.
- Si el vehículo es deducible, también lo son proporcionalmente los gastos asociados: combustible, reparaciones, seguro, ITV, parking y peajes.
Dietas: deducibles, pero con límites concretos y requisitos estrictos
Las dietas por desplazamiento relacionado con tu actividad son deducibles, pero dentro de unos límites fijados reglamentariamente:
- 26,67€/día en territorio nacional (sin pernocta).
- 48,08€/día en el extranjero.
Un requisito que se pasa por alto con frecuencia: desde 2018, las dietas solo son deducibles si se pagan por medios electrónicos (tarjeta, transferencia); el pago en efectivo no da derecho a la deducción, con independencia de que conserves la factura.
Formación: 100% deducible
Los cursos, másteres o formación relacionada con tu actividad son deducibles al 100%, siempre que puedas justificar su vinculación con tu negocio.
La deducción que solo conoce el 5% de los autónomos: gastos de difícil justificación
Si tributas en estimación directa simplificada, tienes derecho a una reducción adicional del 5% sobre tu rendimiento neto, en concepto de «gastos de difícil justificación», sin necesidad de aportar ninguna factura, con un límite máximo de 2.000€ anuales. Es una de las deducciones menos conocidas y, según algunas estimaciones, apenas la aplica un pequeño porcentaje de autónomos que podrían beneficiarse de ella. No la confundas con la reducción del 7% que se aplica sobre el rendimiento neto para el cálculo de tu cuota de la Seguridad Social (que explicamos en nuestro artículo sobre cómo calcular tu cuota de autónomos): son conceptos y porcentajes distintos, uno para IRPF y otro para cotización.
Errores más comunes al aplicar deducciones
- Guardar tickets en lugar de facturas completas. Hacienda rechaza sistemáticamente comidas, desplazamientos o compras de material justificadas solo con ticket de caja.
- Deducir el 100% de un vehículo particular sin encajar en las actividades que lo permiten (transporte, autoescuelas, comerciales), uno de los focos más habituales de las inspecciones a autónomos.
- No comunicar el porcentaje de vivienda afecto mediante el modelo 036 antes de empezar a deducir suministros del hogar, perdiendo el derecho a esa deducción por un simple fallo de trámite previo.
- Pagar dietas en efectivo, perdiendo automáticamente el derecho a deducirlas por no cumplir el requisito de pago electrónico.
- Mezclar la cuenta bancaria personal y la profesional, dificultando la trazabilidad de los gastos y aumentando el riesgo de que Hacienda cuestione su vinculación con la actividad.
- Imputar gastos del ejercicio equivocado, incluyendo en la contabilidad de un año facturas que en realidad corresponden al ejercicio anterior, vulnerando el principio contable de devengo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo deducir el gasto de mi teléfono móvil personal? Es posible, pero mucho más fácil de justificar si tienes una línea exclusiva para la actividad. Si usas tu móvil personal para todo, Hacienda puede cuestionar el porcentaje de uso profesional que reclames.
¿Necesito factura para todos los gastos, sin excepción? Con la excepción de la reducción del 5% por gastos de difícil justificación (hasta 2.000€ anuales, sin necesidad de factura), el resto de gastos deducibles sí requieren factura completa para poder justificarlos ante una eventual comprobación.
¿Puedo deducir comidas con clientes? Solo si están directamente vinculadas a una reunión de trabajo documentada, pagadas por medios electrónicos y con factura completa; Hacienda es especialmente restrictiva con este tipo de gastos y rechaza la mayoría de los que no cumplen todos estos requisitos.
¿Qué pasa si Hacienda rechaza un gasto que ya deduje? Te reclamará la diferencia de IRPF correspondiente, junto con los intereses de demora que procedan, y en casos de reiteración o gastos claramente improcedentes, podría derivar en una sanción.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento fiscal personalizado. La deducibilidad de muchos gastos (especialmente el vehículo, la vivienda y las dietas) depende de las circunstancias concretas de cada actividad; te recomendamos revisar tu caso con tu gestoría antes de aplicar deducciones que generen dudas.